Qué se revisa
Se revisan los puntos acordados: arquetas, tramos de grasa, bajantes o colectores privados. En cada visita se puede limpiar, inspeccionar o solo comprobar el nivel. El mantenimiento de redes no da por vista una red entera si el encargo nombra tres arquetas.
Cómo se adapta el plan
Si una arqueta vuelve llena antes de la siguiente fecha, la frecuencia de ese punto se acorta. Si otro registro llega vacío, se puede espaciar. Un ejemplo: una cocina con mucha grasa puede necesitar limpieza a presión más a menudo que la bajante de un patio. El plan se mueve con lo anotado, no con un intervalo idéntico para todo.
Cuando hay varios tramos y no se conoce su estado, una inspección de red aporta el orden de prioridades. No sustituye al registro de las visitas siguientes.
Qué queda por escrito y qué no evita
Conviene anotar fecha, punto, qué se hizo y si quedó algo pendiente. Eso permite comparar visitas. No evita una urgencia por un objeto arrojado al día siguiente ni cubre elementos que no estaban en el alcance.
