Hábitos que más ayudan

No arrojar toallitas, compresas ni restos sólidos por el inodoro. No verter aceites ni grasas por el fregadero. Usar rejillas en duchas y fregaderos.

Mantenimiento

En comunidades y hostelería, las limpiezas periódicas de arquetas y tramos de grasa evitan paradas peores. Actuar ante el primer desagüe lento suele ser más simple que esperar al bloqueo total.